Publicidad total: un efectivo medio para ganar clientes

Vivimos en un mundo en el que, para que la gente conozca nuestra empresa y la actividad que realiza, tenemos que estar presentes en todos lados. Todos hemos escuchado lo importante que es Internet y las ventajas que trae para el negocio no solo el tener una página web sino también estar presente en las redes sociales. No obstante, no se nos puede olvidar publicitarnos de muchas otras maneras.

Los medios de comunicación como la prensa, la radio o la televisión también pueden ser un buen escaparate para nuestro negocio, así como otras formas de publicitarse como la cartelería, el marketing o el buzoneo. Es importante no olvidarnos de que no todo el mundo tiene acceso a Internet y que sigue consumiendo publicidad a través de estos medios. Así, nuestro negocio llegará a un público más amplio y nuestras posibilidades para obtener una rentabilidad aceptable serán mayores.

Llevo doce años regentando una óptica en mi ciudad natal. Este es un negocio que tiene un aspecto que es claramente positivo: permite tener una clientela de edades muy diversas. Como no tengo un público objetivo muy concreto, estoy obligado a desarrollar mi publicidad para personas que son muy diferentes entre sí. Y es por eso por lo que necesito campañas publicitarias que abarquen varios de los campos que os comentaba en los dos párrafos anteriores.

Desarrollar una campaña así es una tarea tan dura que tanto para mí como para mis trabajadores resulta completamente imposible de llevar a cabo por cuenta propia. Sabemos que necesitamos las directrices y consejos de una agencia de publicidad que se encargue de implementar todas nuestras ideas y de que éstas lleguen a una cantidad de personas mucho mayor.

Comencé a buscar una agencia que pudiera cumplir con la misión de desarrollar una campaña total: en Internet, radio, prensa y cartelería, entre otras alternativas. Me fijaba mucho en datos que reflejaran que la empresa tenía una amplia experiencia en trabajos de este tipo. E, inevitablemente, me fijaba también en el precio. Esperaba poder mejorar la imagen de mi negocio a un precio que fuera asequible para las cuentas del mismo.

La agencia que me transmitía una mayor seriedad y confianza era Trama Publicidad. Después de visitar su página web, www.tramapublicidad.com, quedé convencido. Se trataba de una compañía que ya había realizado proyectos de ámbito nacional e internacional y que podría encajar en el perfil de agencia que yo quería para hacer mi campaña. Me faltaba por conocer cuáles eran sus tarifas, por lo que descolgué el teléfono y llamé.

Por suerte, el precio por el que podía salirme la campaña no era demasiado elevado si elegía Trama Publicidad, así que les hice saber mi deseo de que fueran ellos quienes se hicieran cargo de ella. Aceptaron sin poner ninguna condición y desde el día siguiente comenzamos a trabajar en ella. No había tiempo que perder.

Encontrando el repunte de popularidad

A las pocas semanas, el nombre de mi negocio estaba por todas partes: en Internet, en los diarios de la ciudad y la comarca, en algunas de las cuñas de radio de las emisoras de la zona, en los anuncios de la televisión local…También habíamos impreso carteles y habíamos realizado varios miles de flyers para hacer buzoneo. La campaña era visible para todo el mundo y a través de diferentes medios. Lo único que nos faltaba para que la jugada saliera a la perfección era que todas aquellas personas que sufrieran problemas de visión acudieran a nuestra óptica para recibir la mejor solución al respecto.

Y así fue. El impacto fue estupendo porque logramos ascender nuestro volumen de clientes en un 25%, algo que evidentemente se traducía en mayores ingresos y por tanto en una prosperidad de la que la óptica no podía presumir meses atrás. Otro de los aspectos positivos era que muchos de esos nuevos clientes no eran de la ciudad, sino que eran de otros municipios de la provincia y de la comunidad. Esto hacía gala del efecto que había tenido la campaña, un efecto que me permite afrontar el futuro con mayor seguridad y tranquilidad ante los todavía turbios tiempos en los que nos movemos.