Publicidad en Redes sociales, basada en el boca a boca

Nada como la Web 2.0 para seguir las recomendaciones de qué comprar, dónde ir o cómo vivir. Según diversos estudios, el 76% de los usuarios se fía más de las recomendaciones que hacen los contactos de Facebook o Twitter que de los medios de publicidad tradicional, al que sólo siguen el 22%.

Lo que se cuece entre contactos internautas casi adquiere rango de fe y puede derivar tanto en un gran triunfo empresarial como en la ruina de una marca, película o producto. Multitud de compañías de consumo, conscientes de esta tendencia, bloguean, twittean y actualizan sus perfiles de Facebook sin parar, en un esfuerzo por modelar sus imágenes a tiempo real y por crear lazos con su comunidad de clientes.

Se diferencia de los métodos tradicionales porque no sólo resulta más asequible, sino que además otorga a los consumidores un poder de interacción, la posibilidad de expresar sus opiniones, deseos y quejas, lo que les hace sentirse, además, importantes.

De esta forma, las compañías cuentan con una fuente de información muy valiosa: el público, tantas veces desconocido. Saber lo que gusta y lo que no, es posible en cuestión de segundos y casi de forma gratuita. Esto reduce los riesgos de lanzar un producto y los costes del mismo.

Otra de las características que convierten el marketing viral en un auténtico éxito es la sutileza. Mientras que en los anuncios tradicionales el cliente percibe que le están vendiendo algo, en los diálogos que se establecen en la red la percepción es otra.

Viralización

La información llega a 1.000, 2.000 ó 3.000 personas a la vez, pero también tiene su lado malo. Si un producto o una marca resulta criticada por alguien que tiene miles de seguidores en Facebook, el daño es ahora más importante que antes. Cada vez hay más empresas que quieren encontrar la fórmula para responder a la prescripción negativa, pero los métodos no son fáciles.

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