Llegar a la clientela por el estómago

Llegar a la clientela por el estómago

publicidad_online1Por mucha técnica que haya detrás de la publicidad (que la hay) y por muchos estudios de comportamiento que se hagan entre los clientes potenciales en cada sector o sobre la población en general, yo soy de los que opina que en publicidad a los clientes se les gana con: originalidad, regalos, promociones y un buen toque de atención.

Hace unos meses, en la inauguración de una peluquería en el barrio, se me pidió ayuda “altruista” para conseguir promocionar el establecimiento. Se trataba de la hija de 24 años de una vecina de toda la vida que había invertido todos sus ahorros en la remodelación y la apertura del negocio y apenas tenía dinero para invertir en publicidad así que montamos una inauguración casera, pero por todo lo alto.

Para empezar llamamos a este catering en Madrid que nos dio un presupuesto, lo más ajustado posible, para montar una especie de fiesta con tapas y un pequeño coctel de bienvenida a todos los clientes potenciales que vinieran a visitarnos. Y luego imprimimos unos 200 folletos a modo invitación al evento que se repartieron en día de mercadillo a las señoras con sus carros que fueron a comprar y otros 100 folletos más que se dieron en la puerta del establecimiento que, aunque cerrado, tenía ya la cartelería puesta. Después, cruzamos los dedos y esperamos al día “D”.

La pobre chica estaba muerta de miedo y la familia también, sobre todo cuando abrimos las puertas y no había nadie esperando entrar a la inauguración salvo familia y amigos pero, poco a poco, empezaron a llegar vecinos, señoras mayores con sus hijas que querían preguntar por permanentes y demás peinados de abuela, como digo yo, y lo más interesante: jóvenes que también se acercaron a conocer la peluquería y a la nueva peluquera del barrio. Yo hice un poco de relaciones públicas preguntando a la gente y demás pero la acogida fue todo un éxito.

Con todo esto, lo que quiero decir es que el despliegue publicitario no fue importante pero regalar comida y un rato de coloquio vecinal también tiene buenos resultados.

Si queréis una buena guía para promocionar vuestro establecimiento local yo os recomiendo esta, pero no os compliquéis la vida y pensad que llegar al barrio, al vecindario, se llega con otro tipo de astucias a las que usarían empresas nacionales. A la gente de barrio se llega por el estómago, las buenas ofertas, la amabilidad, el coloquio, las risas e incluso con el critiqueo (critiqueo sano, nada de ir hablando mal de clientas o nos meteremos en un lío), pero no hace falta hablar de grandes campañas ni de anuncios en radio o medios impresos.